Las mecánicas más características de Red Dead Redemption 2

0
513
Red Dead Redemption 2

El último juego de Rockstar ha representado un punto y aparte en la historia reciente de los videojuegos debido a sus cuidadas mecánicas y a las posibilidades que ofrece al jugador

No ha pasado tanto desde que nos pudimos poner en la piel de Arthur Morgan para adentrarnos en la vida de la banda de Dutch Van Der Linde. De hecho, no han pasado tantos meses desde que pisamos, aunque fuera de forma virtual, las calles de Saint-Denis, una de las ciudades que más nos han impresionado de forma reciente en un videojuego. 

Parece evidente, con el paso del tiempo, que Red Dead Redemption 2 se ha convertido en un absoluto referente de la última generación de videojuegos. Su trama, su personalidad, su jugabilidad, sus gráficos… el saber contar una historia a través de un juego que cuida sus detalles y que mima al jugador hasta puntos realmente espectaculares. ¿Cuáles eran esas mecánicas que nos mantenían enganchados al juego hasta puntos insospechados? ¿Qué secretos guardaba la ya de por si encantadora magia del título de Rockstar? 

Para empezar, la sensación de comunidad. No era extraño pasear por los diferentes campamentos en los que, a lo largo de la historia, Arthur, Dutch y los suyos iban desarrollando sus aventuras. Eso creaba una sensación de grupo, de una intimidad con los demás personajes que muy pocos juegos han logrado. Lejos de ser un mero paisaje por el que pasar en cada partida, el escenario se convertía en una construcción viva que reaccionaba a cada uno de los sucesos que se desarrollaban a lo largo de la historia de los criminales. 

¿Qué hay de los pueblos y de las ciudades? En el consciente colectivo está repleto de escenas del western americano, donde las tabernas llenas a rebosar y las trifulcas en la calle eran un constante en los últimos momentos de la época dorada del oeste. Red Dead Redemption 2, al igual que hacía su predecesor, conseguía recrear esas sensaciones, con personajes que interrumpían tu viaje con sus asuntos personales y con escenas verdaderamente emblemáticas en los recintos que llenan de vida los pueblos y ciudades. Además, a parte de servir para comprar armamento o provisiones, o incluso para cortarte el pelo, en esas localizaciones podíamos utilizar las tabernas para entretenernos en juegos como el póker o el blackjack, pasatiempos muy completos a lo largo del juego. 

Y es que el ocio de casino es algo que ha perdurado a lo largo del tiempo, y que nos permite establecer similitudes con los tiempos actuales. La manera en que los personajes de Red Dead Redemption se relacionaban con el juego no dista tanto de lo que, en Internet, podemos encontrar en la actualidad, con páginas que se establecen como las nuevas tabernas para aportar todo tipo de entretenimiento a los usuarios. En Red Dead Redemption 2 interactuamos con personajes de lo más variados mientras jugamos a juegos de casino en el ambiente de un bar del viejo oeste; en la actualidad, muchas veces esos emplazamientos físicos se han cambiado por salas virtuales repletas de jugadores que buscan ese tipo de experiencias de una forma más moderna.

Sin ir más lejos, un listado de los mejores casinos de Perú nos permite ver la cantidad de consumidores de juegos de cartas y de tragaperras que hay en la actualidad, especialmente en el país latinoamericano. Eso explica el porqué ese tipo de juegos, que tanto éxito tenían en los inicios del siglo XX, también forman parte de la identidad colectiva actual. Desde luego, las historias contadas en el viejo oeste no eran tan distintas a las de nuestros tiempos. 

Las ambientaciones rurales y salvajes de Red Dead Redemption 2, evidentemente, también eran uno de sus fuertes, con paisajes realmente espectaculares que exprimían al máximo el potencial de esta última generación de consolas. La iluminación y las sombras lucían al máximo en unos gráficos que destacaban por encima de la media, sintiéndose todo el conjunto como un espacio real, con sus peligros y con sus zonas seguras, un escenario con el que se podía interactuar y que no era un mero paisaje por el que pasar entre misión y misión. 

Por último, destacar la personalidad y los objetivos personales de cada uno de los personajes que nos encontrábamos a lo largo del juego. Muchas veces se ha criticado a Rockstar por poblar sus obras con personajes demasiado cómicos que restan seriedad a sus historias. En la segunda entrega de Red Dead Redemption este componente prácticamente se eliminaba para conformar personalidades muy fuertes que destacaban tanto por sus contradicciones como por sus acciones a lo largo de la obra. Y es que, al final, este es un juego que contaba una travesía, el devenir de unos bandidos que se jugaban la vida para intentar alargar una era que se acercaba irremediablemente a su fin. Eso, sin lugar a dudas, tenía que respaldarse en personajes y en historias personales conmovedoras que dotaban de vida a un escenario irrepetible.

Deja una respuesta

Please enter your comment!
Ingresa tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.