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Hay pocas industrias de entretenimiento que hayan crecido tanto (y en tan poco tiempo) como los eSports. Lo que hace unos pocos años era un ocio para un nicho muy reservado de público, se ha convertido a lo largo de estos últimos meses en todo un referente para un conjunto de espectadores que, ahora, tiene en los equipos y jugadores de eSports a nuevos referentes a los que admirar y seguir.
Ahora ya no es raro que la televisión tradicional apueste por este tipo de contenido (ya lo vimos con Movistar y las competiciones de FIFA que se dieron durante el confinamiento), y que las marcas que antes ponían la publicidad en competiciones deportivas tradicionales, ahora, apuesten también por este nuevo tipo de entretenimiento. Son más los ejemplos de este tipo, y es que incluso las casas de apuestas se han interesado por los partidos de competiciones de League Of Legends o CS:GO y ahora los ofrecen entre su amplia oferta (comúnmente dominada por deportes tradicionales como el fútbol o el baloncesto). Así, ahora, se intenta llegar a un nuevo público, especialmente mediante técnicas como los bonos sin deposito para apuestas en España, un país que actualmente lidera todos los rankings de streaming en Internet, en la mayoría de ocasiones relacionados con videojuegos. Y es que el público a captar por todas las empresas relacionadas con los eSports es cada vez más grande.
Todo indica que las cosas van a ir a mayores durante este 2021, el año donde estas competiciones tienen que despegar definitivamente para poder competir, a la postre, con las competiciones tradicionales. Es por eso que desde muchos sectores de la industria ya se están planteando algunos retos y objetivos para hacer que, efectivamente, este año suponga un antes y un después en este tipo de entretenimiento.
Un claro ejemplo es la necesidad de los diferentes equipos que compiten en eSports de crear una marca real, algo que identifique a los aficionados y que haga que tanto los jugadores como el propio equipo se rija por unos mismos valores. Aquello que sucede en el fútbol con los equipos más punteros se tiene que acabar reflejando en los deportes electrónicos, que ahora basan sus nombres en propuestas de patrocinios y tienen escudos algo impersonales.
Crear esa marca diferencial tiene que ser uno de los grandes retos de cara a los próximos años, el hacer que se cree una afición alrededor de cada uno de los equipos y deportistas que participen en las diferentes competiciones. Al final, la emoción es la base de cualquier deporte, y después de la sorpresa por un nuevo tipo de entretenimiento se debe consolidar una afición que haga que la propuesta no deje de crecer con el paso de los años.
2021 será el año del auge de juegos como Valorant o de competiciones como la eLiga Santander del fútbol español, de la consolidación de videojuegos como League Of Legends y CS:GO y, muy probablemente, de nuevas estrellas relacionadas con este nuevo entretenimiento. Streamers, casters y jugadores profesionales, así como toda una industria que cada vez mueve más dinero y que ha convertido los deportes electrónicos en todo un referente en esta nueva década que justo acaba de empezar.
